ECUADOR – 10 de Diciembre, 2020

Está firmado el Acuerdo Comercial entre Estados Unidos y Ecuador, en fase uno, que incluye los componentes: facilitación al comercio y administración de aduanas, buenas prácticas regulatorias, anticorrupción y pequeñas y medianas empresas. En términos generales, pensamos que la gran tarea es preparar o ampliar las fortalezas de la industria ecuatoriana, exportadora o no, para llegar a una nueva realidad competitiva.

A diferencia de la pandemia del coronavirus 2020, inesperada y destructora, los sectores productivos nacionales deben trazar planes y realizaciones firmes 2021 para obtener beneficios de este acuerdo, considerando que el covid-19 seguirá incidiendo; es decir, hay que “jinetear” el desarrollo con caballo débil. En función de la visión que tengan los principales actores y responsables, la planificación involucra sectores y niveles y la puesta en marcha (realizaciones) a un número mayor de empresarios y profesionales. En ambos momentos, Planear y Hacer, la acción es contra reloj. Actores en la Planificación: Cámaras de la Producción, Universidades, Colegios de Profesionales, Ministerio de Industrias y afines, AME. Actores en la Realización: todas la empresas y Pymes, Colegios de profesionales. En realidad hay muchos actores incidentes e influyentes, pero estamos citando a quienes no deben escapar a la responsabilidad mínima.

Hay diversidad de enfoques para trazar el camino a seguir, siendo lo esencial contar con una mancomunidad de instituciones y voluntades para trabajar bajo presión con innovación. La comunicación y concentración de los emprendedores y empresarios será el sello de la distinción y supervivencia ganadora. Algunos casos de preparación competitiva pueden conducir a las empresas hacia la llamada conversión Industria 4.0, lo cual les resultará decisivo. Otras organizaciones pueden pensar en innovación de productos, servicios o procesos, donde hay espacio para muchas, independientemente del tamaño o tipo de desempeño.

Revisar el plan estratégico será una necesidad en la mayoría, para lo cual es mejor usar enfoques básicos y prácticos…y empezar el camino sin demora. Otras empresas pueden construir caminos ordenados, ascendentes, a partir de gestión por procesos y aplicación de la norma ISO 9001; si ya tienen esta experiencia un diagnóstico de su posición competitiva las conducirá a incrementar su nivel de madurez y abrir mejor camino en el mercado, nacional o internacional. La aplicación de normas ISO de gestión es buena práctica gerencial. Posiblemente dos instrumentos deben quedar claros en los altos administradores que apuesten a conciencia sobre el futuro de sus organizaciones: actualización laboral integral y mejoramiento de la ecoeficiencia.

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